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Drama en Detroit: los Tigres a la espera de refuerzos

Están por regresar Víctor Martínez, Justin Verlander y Bruce Rondón

Ian Kinsler necesita ser más productivo

Ian Kinsler necesita ser más productivo

Entre el 28 de mayo y el 4 de junio, los Tigres de Detroit perdieron siete juegos en fila, para caer al tercer lugar de la División Central de la Liga Americana con récord de 28-27.  Es cierto que el pitcheo no estuvo consistente en esos partidos, pero no tiene nada que ver con el hecho de que el club se dejó arrebatar a Max Scherzer en la agencia libre (firmó con los Nacionales de Washington) o cambiara a Rick Porcello (a los Medias Rojas de Boston). Las razones son otras.

Hasta los partidos del jueves 4 de junio, Scherzer mostraba balance de 6-4 en 11 aperturas con los Nacionales, siendo líder en efectividad en la Liga Nacional con 1.85, mientras que Porcello tenía marca de 4-5, también en 11 juegos iniciados con los Medias Rojas. Entonces, entre ambos el registro de juegos ganados y perdidos era de 10-9 en 22 encuentros.

Los pitchers que se supone reemplazaron a estos dos lanzadores en la rotación de los Tigres son el dominicano Alfredo Simón, con récord de 5-3, y Shane Greene, cuya marca es de 4-5, quienes de manera combinada sumaban 9-8 en 23 desafíos. Esto indica –en términos estadísticos- una victoria menos, pero al mismo tiempo una derrota menos que el registro global de Scherzer y Porcello este año.

Ante todo, este equipo ha sido un hospital. Perdió por toda la temporada al cerrador Joe Nathan (codo), y ha tenido en lista de incapacitados al mismo tiempo al designado Víctor Martínez (inflamación en la rodilla izquierda), al pitcher abridor Justin Verlander (rigidez en el tríceps derecho), el cátcher Álex Ávila (fragmentos óseos o cartílagos en su rodilla izquierda), y el relevista Bruce Rondón (tendinitis en el bíceps derecho, tras cirugía Tommy John).

Por si fuera poco, el lanzador que sustituyó al lesionado Verlander, el pitcher zurdo Kyle Lobstein, también ingresó a la lista de inhabilitados por inflamación en el hombro izquierdo. Además, Greene una semana antes padeció de neuritis cubital leve, algo que en su momento generó cierta preocupación, porque él fue sometido a cirugía Tommy John en 2008. Las buenas noticias es que Martínez, Verlander y Rondón están por regresar si las cosas marchan bien.

En esos siete partidos la sequía ofensiva ha sido el segundo problema, sobre todo en aquellos bateadores que giran alrededor de Miguel Cabrera, quien es uno de los pocos que mantiene su producción. El intermedista Ian Kinsler bateó de 24-4 (average de .167), con un jonrón y dos impulsadas; Yoenis Céspedes conectó de 25- 5 (.200), un cuadrangular, una carrera producida y siete ponches, mientras que J.D Martínez ligó de 26-7 (.269), sin empujadas y seis ponches.

En total, en los últimos siete juegos, este trío de jugadores bateó en forma global 16 imparables en 75 turnos legales, para promedio de .213, con sólo tres carreras remolcadas y 14 ponches. En la serie ante Oakland aún fue más evidente la escasa producción de Kinsler, el jugador que batea de segundo en el lineup por delante de Cabrera; Céspedes, quien lo hace de cuarto para proteger al venezolano, y Martínez, que está quinto en la alineación, al conectar únicamente seis hits en 32 turnos para average de .188.

En esos partidos que hago referencia, los Tigres fueron barridos por Angelinos de Los Ángeles en cuatro juegos y Atléticos de Oakland en tres, todos en el Comerica Park de Detroit. A pesar de este cuadro nada halagador, creo que el club está a punto de tomar oxígeno. Aún mantengo mi proyección de pretemporada.

El bate de Plinio: los Marineros están decididos a llegar a la postemporada. Ellos adquirieron al poderoso bateador Mark Trumbo en transacción con los Diamondbacks de Arizona por una razón: Seattle ha tenido problemas este año para anotar carreras, al punto de ocupar el puesto 28 entre los 30 equipos de Grandes Ligas en este departamento con 191.

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